Guía de compra
Cómo elegir el sistema para tu restaurante
Nueve preguntas para hacerle a cualquier proveedor antes de firmar. Sirven igual si contratas a otro.
Al final está la parte que casi nadie escribe: en qué casos VIM POS no es la respuesta.
Lo primero
Un software para restaurantes no es un punto de venta genérico
Un sistema de tienda cobra y saca ticket. Un restaurante necesita cosas que una tienda no: que la comanda llegue a la estación correcta de la cocina, que una mesa tenga la cuenta abierta hasta que el cliente pida la cuenta, que un platillo lleve modificadores con precio, que las propinas se repartan, y que el corte cuadre con lo que hay en el cajón.
Si el vendedor te enseña una demo de retail y te dice que «también sirve para restaurantes», estás comprando lo primero y esperando lo segundo.
Las nueve preguntas
Qué preguntar antes de firmar
1 · ¿Sigo cobrando si se cae el internet?
La respuesta importante no es «sí», es qué sigue funcionando. Muchos sistemas tienen un «modo offline» que cobra pero no manda a cocina, o que guarda la venta y la pierde si el navegador se cierra. Pregunta si imprime comanda, si el corte cuadra y qué pasa con lo cobrado cuando vuelve la señal.
Cómo comprobarlo: en la demo, pide que le quiten el internet a la computadora y sigue vendiendo. Es la prueba que ningún folleto sustituye.
2 · ¿Te dicen el precio de frente?
Si hay que pedir cotización, el precio depende de lo que el vendedor calcule que puedes pagar. No es ilegal ni raro, pero conviene saberlo: las tres formas de cobrar están en cuánto cuesta un sistema para restaurante. Un precio a la vista también es un precio que no te pueden subir en la renovación sin que te enteres.
3 · ¿Me cobran comisión por cada venta?
Hay sistemas que además de la mensualidad se llevan un porcentaje, normalmente cuando también te procesan la tarjeta. Haz la cuenta con tu venta real de un mes bueno, no con la de un mes flojo: la comisión crece justo cuando te va bien.
4 · ¿De quién son mis datos y me los puedo llevar?
Tu menú, tus ventas y tu histórico son tuyos. Pregunta en qué formato te los entregan si te vas, cuánto tardan y si cuesta. Si la respuesta es vaga, ya sabes cuánto va a costar salirte dentro de dos años.
5 · ¿La facturación va incluida o es aparte?
En México esto casi nunca está incluido del todo. Pregunta si el timbrado se cobra por folio, si la factura global del periodo sale sola o hay que emitirla, y hasta cuándo puede facturar tu cliente. La diferencia entre «el mes en curso» y «hasta que tú emitas la global del periodo» son llamadas que acabas atendiendo tú.
6 · ¿La implementación y la capacitación se cobran aparte?
Es el costo que más se esconde. Cargar tu menú, configurar lo fiscal y entrenar a tu equipo lleva horas, y alguien las paga. Pide el número por escrito antes de firmar, no después.
7 · ¿Hay contrato forzoso?
Un año de permanencia no es señal de nada bueno: si el producto funciona, no hace falta amarrar a nadie. Pregunta también qué pasa con tu información si dejas de pagar.
8 · ¿Quién contesta cuando falla un viernes a las once?
No preguntes si hay soporte: pregunta el canal, el horario real y quién está del otro lado. Un distribuidor que revende el sistema no puede arreglar un error del sistema, solo puede reportarlo.
9 · ¿Tengo que comprarles el equipo?
Computadora, impresora de tickets y cajón se consiguen en cualquier lado. Si el sistema solo funciona con el equipo que ellos venden, estás comprando dos cosas y solo comparaste una.
La parte incómoda
En qué casos VIM POS no es la respuesta
Una guía de compra escrita por un proveedor solo sirve si se puede usar en su contra. Éstas son las respuestas nuestras que hoy no son las mejores del mercado, y están escritas aquí y en la página de funciones, no en una nota al pie.
Si necesitas que el mesero tome la orden en una tableta
No hay app de mesero. La orden se captura en la caja. Si tu operación depende de tomar la comanda en la mesa, hoy no somos la opción.
Si quieres cobrar la tarjeta desde el mismo sistema
Se puede, pero solo con la terminal Mercado Pago Point Smart 2; nosotros te ayudamos a vincularla. Con cualquier otra terminal cobras en ella y el pago se registra en la caja para que el corte cuadre, que es un paso más para el cajero. En los dos casos el dinero no pasa por nosotros y no cobramos comisión por venta.
Si vives de las apps de reparto y quieres todo automático
El sistema te ayuda a revisar lo que la app te depositó, pero la liquidación se pega a mano. Si tienes cientos de pedidos diarios por app, eso es trabajo real.
Y una que ya salió de esta lista: facturar. El módulo está en producción y se enciende el día que traes tu Constancia y tu Certificado de Sello Digital. Está explicado en la página de facturación.
Y si después de las nueve preguntas te sigue cuadrando
Media hora con tus productos y tus precios cargados. Puedes traer esta lista y hacérnosla entera — es la idea. Y si quieres empezar por la primera, dile al que te atienda que le quite el internet a la computadora.