Guía de compra
Cuánto cuesta de verdad un sistema para restaurante
Hay tres formas de cobrarte, y la que parece más barata casi nunca lo es. Aquí están las tres, con las cuentas.
Sin nombres de marcas: lo que importa es el modelo con el que te cobran.
Modelo 1
Licencia fija al mes
Pagas lo mismo vendas lo que vendas. Es el modelo más viejo y el más fácil de presupuestar: sabes en enero lo que vas a pagar en diciembre.
Entre proveedores de este tipo la diferencia rara vez está en la mensualidad — suelen parecerse bastante. Está en qué se cobra aparte: la puesta en marcha, la carga de tu menú, la capacitación de tu equipo, los módulos de inventario o facturación, y el nodo adicional cuando abres la segunda caja. Ahí es donde dos sistemas que anuncian precios parecidos acaban costando muy distinto.
Qué preguntar: «además de la mensualidad, ¿qué voy a pagar el primer mes, y qué el día que abra otra caja?».
Modelo 2
El gratuito
El programa no cuesta. Se cobra lo que necesitas cuando dejas de ser un puesto: control de empleados con permisos, inventario con costos, reportes que sirvan para decidir algo, más de una caja. Cada cosa suele ser un plan de pago aparte.
Y conviene decirlo claro: si tienes una sola caja, no manejas inventario y no necesitas controlar a nadie, el gratuito es la respuesta correcta. Pagar por un sistema completo para eso es tirar dinero. Deja de serlo el día que abres la segunda caja o contratas al tercer empleado — y ahí el precio suele dejar de ser gratuito de golpe.
Qué preguntar: «¿cuánto costaría hoy con dos cajas, cinco empleados y control de inventario?». Ésa es la cifra que hay que comparar, no el cero.
Modelo 3
El que se lleva un porcentaje de cada venta
Aquí el programa sale gratis o casi, porque el proveedor también te procesa la tarjeta y cobra por ahí. En México esas tarifas rondaban el 3.5 % a 3.6 % más IVA por transacción en agosto de 2026, y suben bastante en los pagos a meses sin intereses.
Eso no es malo por sí solo: comisión de tarjeta vas a pagar igual, la cobre quien la cobre. La pregunta correcta no es «¿cuánto cobran?», es «¿cuánto más que lo que ya me cobra mi banco?». Esa diferencia es el precio real del software — y es el único que crece justo cuando te va bien.
La aritmética, con tus números
Toma lo que cobras con tarjeta en un mes bueno y multiplícalo por la diferencia de tarifa. Un solo punto porcentual pesa más de lo que parece:
| Venta con tarjeta al mes | 1 punto de diferencia | Al año |
|---|---|---|
| $50,000 | $500 | $6,000 |
| $150,000 | $1,500 | $18,000 |
| $300,000 | $3,000 | $36,000 |
| $500,000 | $5,000 | $60,000 |
Compara esa columna con la mensualidad de un sistema de licencia fija. A partir de cierto volumen no hay comparación, y ese punto llega antes de lo que casi nadie calcula.
Dónde queda VIM POS
Licencia fija, cero comisión, y lo que no incluye
Somos el primer modelo. El precio está a la vista; no hay pago inicial, y desde Negocio la carga de tu menú y la capacitación van incluidas; y no nos llevamos ni un peso de tus ventas, porque el dinero no pasa por nosotros: cobras con tarjeta desde la caja con la terminal Mercado Pago Point Smart 2, o en cualquier otra terminal y registras el pago en la caja para que el corte cuadre.
Y dónde no conviene. Si tienes una sola caja, sin inventario y sin empleados que controlar, el modelo gratuito te sale más barato y no vamos a fingir lo contrario. Tampoco somos la opción si necesitas que el mesero capture en tableta o cobrar la tarjeta desde la caja con una terminal distinta de la Mercado Pago Point Smart 2: eso y el resto de los límites están en la guía de compra.
Haz la cuenta con tus números
Trae tu venta con tarjeta de un mes bueno y la calculamos juntos en la demo, sin compromiso. Si te sale mejor otro modelo, te lo decimos.